????????????????????????????????????

La profesionalización y modernización del sector inmobiliario en México ha sido una necesidad imperante para mejorar y hacer más eficiente la oferta y comercialización de espacios comerciales. Desde hace más de 25 años, a raíz de la entrada en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el mercado de bienes raíces corporativos experimentó una transformación importante en su forma de operar. Parte de esta transformación incluyó el uso de una herramienta para medir los espacios en los edificios de oficinas y clasificar dichos espacios: el Estándar BOMA.

Según explicó José Antonio Hagg, director de Servicios Corporativos Globales (GCS) de Newmark Knight Frank (NKF) para Latinoamérica, éste estándar permite sentar las bases de medición bajo las cuales se determinan las áreas rentables para los contratos de arrendamiento.

“El estándar BOMA, es un sistema que poco a poco ha ido permeando en el mercado mexicano y ahora es un referente para la mayoría de las transacciones de oficinas”, comentó José Antonio, quien recientemente obtuvo la certificación MRICS del Royal Institution of Chartered Surveyors (RICS), organización global de profesionales en el sector de valuación inmobiliaria.

El obtener esta designación implica haber superado un examen de alta exigencia además de comprobar una formación profesional en el medio, varios años de experiencia en el sector y haber participado en la gestión de operaciones inmobiliarias de alto rango. El ser miembro de RICS da a conocer a la persona que la ostenta como un perito o experto en el tema del de bienes raíces.

Esta certificación también da acceso una red internacional de miembros con la misma experiencia y ética a nivel mundial. RICS se encuentra ligado estrechamente a CCIM (Certified Commercial Investment Member), la más alta designación avalada por la NAR (National Association of Realtors) que es el equivalente al AMPI (Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios). en México.

Al participar en la Expo Real Estate 2019 y Segundo Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias, el director de CGS de NKF para Latinoamérica, consideró importante fomentar que dueños y desarrolladores de espacios de oficinas en México apliquen en sus mediciones la herramienta BOMA.

“La correcta y cabal aplicación del estándar 2017 permite al propietario incluir espacios antes considerados como no rentables. Aunque la diferencia puede ser mínima con respecto al área total del edificio, la diferencia económica en contratos a mediano y largo plazo puede significar montos importantes”  subrayó José Antonio Hagg.

Expuso como ejemplos los espacios arquitectónicos diseñados de forma caprichosa. “Las plantas arquitectónicas con ángulos muy agudos y curvas pronunciadas suelen tener más altos factores de pérdida que los espacios regulares. Por otro lado, los servicios al centro de la planta constituyen una ventaja en la eficiencia del espacio”, comentó el especialista de NKF.

Otro caso que citó son los edificios con fachadas de pronunciada inclinación donde los espacios de baja altura cercanos al perímetro del inmueble se consideran no rentables incrementando los factores de pérdida.

En conclusión, las firmas desarrolladoras y los propietarios de inmuebles deben buscar a los expertos en esta materia, como es el caso de Newmark Knight Frank que cuenta con valuadores internacionales e instructores certificados en estas herramientas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí