Joel Hernández Santiago

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Pues nada, que nos reportan que por estos días hay inquietud en Huatulco, Oaxaca. Y no precisamente por los altibajos del clima en un hermoso lugar, altamente turístico, que genera infraestructura, fuentes de trabajo para este servicio, pesca y riqueza para la entidad…: No…

En el fondo hay en el ambiente social una pregunta que ya ha pasado del encuentro de opiniones a los medios de comunicación y pronto –dicen allá- a la exigencia legal.   

Se trata de las obras que durante la administración pasada llevó a cabo (o no) el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) tanto federal como la delegación local.

Esto en base a que esta dependencia tiene como objetivos generar nuevos proyectos turísticos en condiciones de sustentabilidad, competitividad, productividad, integralidad y preservación del equilibrio ecológico. Debe fomentar la inversión turística en el país y la venta de terrenos a inversionistas … Elabora e implementa proyectos de infraestructura y arquitectónicos para el desarrollo planeado y sustentable en los Centros Integralmente Planeados y Proyectos Turísticos Integrales…

Estas son algunas de sus responsabilidades y, por lo mismo, a la vista de los recursos invertidos durante ese año en Huatulco, habitantes de la localidad dicen que las obras de infraestructura que anunciaron parecen no corresponder a su resultado. Algunas de ellas de hecho inconclusas…

Por ejemplo: obras en el Parque Rufino Tamayo, que en 2018 Fonatur llevó a cabo y para la cual en mayo de 2018 asignó de forma directa un contrato de 27.5 millones de pesos para rehabilitar la explanada. Nadamás que se da el caso de que ésta no necesitaba rehabilitación porque estaba en perfectas condiciones, pero la autoridad de Fonatur se empeñó en que era indispensable para ‘hacerlo más presentable a la vista del turismo nacional e internacional’. ¿Y no lo era? Si lo era.  

Según información ya publicada, el contrato JUDU-GSOP6/ suscrito el 28 de mayo de 2018 con Fonatur Mantenimiento Turístico S.A. de C.V. fue firmado por el entonces director general de Fonatur Miguel Alonso Reyes.

Unos días después Fonatur asignó, asimismo de forma directa, otro contrato más, esta vez con “Ingeniería Topográfica y Control de Calidad” para la “supervisión integral” de los trabajos de rehabilitación y reequipamiento del mismo parque, esto por 2 millones 446 mil pesos…

Para la mayoría de los que conocen el lugar, la inversión que se percibe a simple vista podría no corresponder a esos 30 millones de pesos. Y si es así, urge que el Auditor Superior de la Federación, David Colmenares Páramo, ordene una revisión de este caso como también el del Andador Turístico (al que se quiere denominar como “Quinta Avenida”) y para el que ya se supone una inversión de 300 millones de pesos, en parte, se dice, porque desgajaron un montículo que une Playa la Cruz con Crucecita… Y sin embargo nada aun…

Esto lleva a que, bajo toda presunción, la misma Auditoría Superior analice el por qué  Fonatur Huatulco, durante el año 2018, pudo haber hecho adjudicaciones directas por 233 millones de pesos y adjudicaciones por invitación por casi cuarenta millones de pesos. O sea, reportaría, tan sólo en ese año 272 millones de pesos entre adjudicaciones directas e invitaciones.

Por supuesto, revisar y aclarar estas asignaciones, el uso de estos recursos; revisar las obras, su costo cierto y confirmar o indagar las razones de alguna inconsistencia, son tareas que corresponde a esa Auditoria Federal.

Hacerlo despejaría muchas dudas, pero también obligaría a que en el futuro esta infraestructura sea consensada con los habitantes de este municipio de 496.74 kilómetros cuadrados ubicado en la costa oaxaqueña con 45 mil habitantes y que pertenece al distrito de Pochutla.

Quien estaba a cargo de Fonatur en aquel momento era el ex gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes y de Fonatur-Huatulco Ramón Sinobas Solís. Aclarar estas inversiones, las asignaciones directas o invitaciones será muy saludable en tiempos en los que el país exige transparencia en toda función pública y, lo dicho, si estas presunciones son, precisamente eso, será conveniente para todos saberlo.

Pero sobre todo, Fonatur, a cargo de Rogelio Jiménez Pons deberá revisar estas inversiones de la administración previa de tal forma que el ‘borrón y cuenta nueva’ sea aplicable si no hay nada que borrar y si las cuentas son claras y cristalinas, como el mar de Huatulco.

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